El Gobierno pule por estos días los últimos detalles del operativo especial que se aplicará para celebrar las elecciones en pandemia. Con posibilidad de ampliación del presupuesto, incluirá nuevas reglas y nuevos roles para evitar lo máximo posible los contagios de coronavirus, que incluirán un protocolo estricto, la figura de “facilitadores sanitarios” y el aumento en la cantidad de lugares de votación.
Fuentes del Ministerio del Interior aseguraron que articularon esfuerzos, en los últimos meses, con la Cámara Nacional Electoral para definir los detalles de las medidas extraordinarias que se aplicarán este año en las PASO y en las generales.
Los protocolos que se vienen trabajando se encuentran “en su fase final” y en los próximos días será girado al Ministerio de Salud para su “aprobación definitiva”.
La principal modificación de las elecciones, este año, será la postergación, por un mes, de las fechas de ambas votaciones. La medida se tomará luego de un acuerdo con la oposición, que llevó meses de crispadas negociaciones y será oficializado con la sanción definitiva de la iniciativa en el Senado, en principio, la semana que viene.
Si así fuera, todo apunta a que las PASO se realicen el 12 de septiembre y las generales el 14 de noviembre. Una de las más novedosas consiste en el inédito nombramiento de un “facilitador sanitario” por centro de votación, que será uno de los miembros del comando electoral y será entrenado previamente para garantizar el cumplimiento de los protocolos de distanciamiento social, uso de barbijo y sanitización de manos en los centros de votación.