Mauricio Macri confesó que cuando era presidente a las 19 o a más tardar a las 20 dejaba de ejercer sus funciones. Pese a que promovía la flexibilización laboral y hasta llegó a decir que “hay que trabajar sábados y domingos”, cuando tuvo la máxima responsabilidad que un argentino puede tener, disfrutaba de doce horas de estricto descanso al día.
“Yo a las siete u ocho de la noche me olvidaba, cerraba todo, ponía Netflix y hasta el otro día a las 7 trataba de reconstituirme desde los afectos y la familia”, detalló en diálogo con la panelista Juana Viale que no quiso repreguntarle.
“Ser presidente fue el honor más grande que he tenido en mi vida”, sostuvo aunque dijo que ser más feliz cuando ocupó ese cargo en Boca. “Ramón Díaz me ganó cinco campeonatos”, recordó.
Sobre el crédito que el FMI le dio para que ganara las elecciones, detalló que “después de las PASO le dije a Alberto Fernández que le renegociaba la deuda y no quiso”.
El expresidente Mauricio Macri fue el único invitado antenoche en el programa que conduce Juana Viale e hizo un repaso de su gestión.
Dijo que “el gradualismo fue una forma de disimular la debilidad” que tuvo su gobierno y aseguró que no piensa “en volver a ser presidente” porque quiere “fortalecer” a Juntos por el Cambio.
“No fui reelecto porque generé una expectativa en lo económico y no estuve a la altura de esa expectativa que generé. La Argentina estaba quebrada en 2015 y negué eso en la campaña por un exceso de confianza. Creí que íbamos a salir adelante. Estábamos en quiebra pero éramos asintomático y sin mayorías en el Congreso y eso me perjudicó”, señaló.