Desde la Casa Rosada esperan por ver el impacto que pueda generar el período de aislamiento estricto en la curva de casos, pero ya analizan un invierno con cierres intermitentes y un refuerzo cuantitativo en el plan de vacunación.
Finalizado el confinamiento de 9 días dispuesto en el último DNU, habrá un regreso a restricciones regidas por criterios sanitarios hasta el 11 de junio.
En ese sentido, el gobierno refuerza su pedido a los gobernadores y al jefe porteño, Horacio Rodríguez Larreta, para que guíen su gestión de la pandemia escuchando principalmente “a los epidemiólogos y no a los encuestadores”.
Desde Balcarce 50 siguieron con detenimiento durante la última semana el cumplimiento de las medidas adicionales que terminaron anoche y que se repetirán el fin de semana próximo a la espera de que la disminución de la circulación de personas impacte positivamente en la curva de casos.
Las autoridades esperan que comiencen a bajar los números estadísticos de esta semana, que expusieron cifras promedio de 40 mil casos y 500 muertes diarias.
El propio presidente dijo que “en unos días” se van a ver “los resultados” de la actual etapa de aislamiento y confió en que “van a bajar los contagios y se va a ordenar el sistema sanitario.
El término “epidemiólogos” volvió a ganar terreno en el discurso oficial, no sólo para sostener la decisión de restringir de manera fuerte la circulación durante la semana que termina sino, sobre todo, en la disputa que la Nación tiene con algunas jurisdicciones respecto del camino a seguir a partir de hoy.