La titular de la Dirección Nacional de Migraciones, Florencia Carignano, defendió ayer la medida de limitar el regreso del exterior a 600 pasajeros por día, remarcó que se trata de una “necesidad sanitaria” que tiene como prioridad evitar la llegada de la variante Delta y un eventual rebrote de contagios de coronavirus, que obligue a restringir con más severidad las actividades en el país.
“El ingreso de la variante Delta podría arruinar todo un proceso de vacunación”, advirtió la funcionaria.
Desde el sábado pasado rige en el país una prórroga del cierre de fronteras al turismo hasta el 9 de julio y un cupo de 600 pasajeros diarios para el ingreso al país.
De acuerdo con la normativa continúan suspendidos los vuelos provenientes del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte; Chile; Brasil; India; países africanos y Turquía. Todas las medidas fueron dispuestas para bajar el riesgo de contagios.