La noche del 8 de julio del 2017, Ana Laura, cenaba en la casa de su amiga María Emma Córdoba en la localidad de Punta Lara, en la Plata, eran estudiantes y se habían conocido trabajando en un local de hamburguesas. cerca de la medianoche, Ana abrió la reja para hacer ingresar a los perros de su amiga que se mojaban bajo la lluvia en el patio delantero cuando un hombre apareció de la nada que a punta de pistola las obligo a entrar.
En las siguientes dos horas, el agresor forzó a las amigas tocarse entre ellas, las violo, las orino y las golpeo con el filo de una pala, se mostraba especialmente furioso contra Emma. cuando creyó que habían muerto las roció con licor de melón e intento prenderlas fuego, antes de irse aseguro la puerta con llave.
Ya pasaron cuatro años de lo sucedido y Ana Laura sigue su lucha contra la modorra del Tribunal Oral Criminal Nº 5 de la Plata, que dilatan sin razones aparentes la elevación a juicio de la causa que la tiene como particular damnificada. Victimas, familiares y hasta el propio imputado permanecen atrapados en el limbo procesal.
"Seguramente me muera por dentro el día que lo vea, pero es cuestión de juntar fuerzas y pasar el momento. por eso necesito una fecha de juicio, para prepararme anímica y psicológicamente y poder atravesar todo eso. y porque espero una condena justa , que este tipo no vuelva a lastimar nunca mas a una piba. Espero que no haya mas Emmas o Anas, por lo menos en sus manos.
Fuente: Infobae