Las sedes de las terminales políticas centrales del Frente de Todos se encontraban en pleno funcionamiento ayer, horas antes del cierre de listas de cara a las PASO de septiembre.
Anoche era el pico de las negociaciones, que empezaron hace semanas, se intensificaron en los últimos días y continuaban en locaciones aún inciertas.
Mientras tanto, hay dudas sobre el lugar donde firmarán los pre postulantes para las primarias. Se habla de la Casa Rosada y de la sede del PJ nacional.
Desde la mañana el presidente Alberto Fernández se encontraba en Olivos junto a su asesor y armador, Juan Manuel Olmos; mientras que el presidente de la Cámara de Diputados y titular del Frente Renovador, Sergio Massa; el titular del interbloque oficialista y jefe de La Cámpora, Máximo Kirchner, la vicepresidenta Cristina Kirchner y el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro atendían a los dirigentes en el Palacio del Congreso, en los despachos respectivas cámaras.
En tanto, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, estuvo en la residencia presidencial por la mañana, y se trasladó temprano por la tarde a la Casa Rosada.
Todos intervienen a contrarreloj en las internas en los distritos más importantes del país, donde las disputas por los lugares en las nóminas están abiertas.
Los líderes reciben en sus oficinas, y hablan por teléfono o por chat con los principales referentes de las provincias. Anotan sus preferencias, escuchan sus deseos, y explican las posibilidades a cada uno.
También dialogan entre sí en el intercambio de figuritas del diseño electoral de las listas. Los detalles se mantenían en reserva, aunque trascienden a cuentagotas algunos adelantos sobre los posicionamientos de los nombres que se conocieron en las últimas semanas.
Ayer por la tarde, cuando faltaban horas para el cierre, las tribus nacionales y provinciales en pugna por los primeros lugares de las listas para la Cámara de Diputados y el Senado seguían dialogando.
En la oposición
En Juntos por el Cambio, el alcalde porteño Horacio Rodríguez Larreta ya definió las candidaturas para la provincia de Buenos Aires, con su exvicejefe Diego Santilli a la cabeza, pero en su territorio enfrenta una inesperada rebelión radical que podría debilitar el regreso a la Ciudad de la exgobernadora María Eugenia Vidal.