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El País #EnvíoDeArmas

Mauricio Macri y Patricia Bullrich ya tienen una estrategia de defensa

El expresidente y la referente opositora contarán con el abogado Pablo Lanusse para presentar descargos tras la denuncias.

Las 26.900 balas de goma que se encontraron en poder de la Policía de Bolivia pertenecen a un lote de 91.750 cartuchos que compró en 2018 el Ministerio de Seguridad de Patricia Bullrich para la cumbre del G20.

 

Los balines, que evidentemente no se usaron durante el encuentro que se realizó en Buenos Aires, terminaron exactamente un año después en poder de las fuerzas que derrocaron a Evo Morales.

 

El hallazgo de esas municiones y las otras pruebas que aportó el Gobierno nacional en la última semana están siendo analizadas por el fiscal Claudio Navas Rial, quien la semana próxima decidirá si amplía la imputación a otros funcionarios o integrantes de las fuerzas de seguridad o fuerzas armadas.

 

Desde Zurich, Mauricio Macri, ya imputado por contrabando agravado, presentó un escrito en el expediente en el que repetía un guión conocido: que es víctima de una persecución.

 

Lo curioso es que designó como su abogado a Pablo Lanusse, que es quien le cuida las espaldas en las causas vinculadas al espionaje durante su gobierno.

 

En el macrismo empezó a subir la preocupación por la investigación. Hubo reuniones, llamados y agitación en los últimos días.

 

Macri estampó su firma en el escrito que deja el asunto en manos del exfiscal Lanusse, que es quien diseña su estrategia defensiva en las causas sensibles que empezaron a aflorar en el último año. La preocupación del letrado no es nueva.

 

Horas después de que este diario dio a conocer la carta de la Fuerza Aérea Boliviana que agradecía la recepción de 40.000 balas antitumulto, Lanusse estalló en Twitter diciendo que se trataba de una “opereta” y calificó como un “absurdo” las denuncias.

 

Un miembro de una fuerza es una pieza clave en la investigación

 

La Justicia en lo Penal Económico ya cuenta con un documento que puso nombre y apellido al gendarme que habría estado a cargo de recibir el avión Hércules C-130 que aterrizó en la madrugada del 13 de noviembre de 2019 en el aeropuerto del Alto (La Paz, Bolivia) con un comando Alacrán de la Gendarmería nacional y, según se sospecha, con las municiones antitumulto que constituyen ahora el eje de la causa por supuesto contrabando.

 

El nombre de Adolfo Héctor Caliba, comandante de Gendarmería nacional, fue aportado al expediente en un documento elaborado por el Ministerio de Defensa que cuenta con la declaración de un capitán de navío que reconstruye con importantes detalles la llegada del Hércules a Bolivia en los días en los que se produjo el golpe contra Evo Morales.

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