El médico infectólogo y asesor presidencial Pedro Cahn aseguró que “no hay vacunas durmiendo la siesta” y destacó la necesidad de generar confianza sobre su efectividad porque “la mejor prueba” de la importancia de la inmunización “es la caída de casos de coronavirus en estos tres meses”, con alta circulación de personas en la vía pública.
“En la Argentina está entrando gran cantidad de dosis de vacunas (contra el coronavirus) y la gente tiene que entender que, cuando entran esos containers, empieza un proceso, donde se controla la temperatura, se prepara para enviarlas a las provincias en camiones refrigerados y, cuando llega a la jurisdicción, esta tiene que redistribuir”, explicó el médico en diálogo con radio La Red.
En este sentido, remarcó que “no hay vacunas durmiendo la siesta” y sostuvo que, cuando se habla de vacunas, se está hablando de llegar “tanto al centro del país como al Impenetrable del Chaco”.
A su vez, Cahn enumeró las estadísticas oficiales que brinda el Ministerio de Salud de la Nación en su reporte diario de vacunas y aplicaciones.
“El 60% de la población tiene una dosis de vacunas, pero si mira la población objetivo de mayores de 18 años, más del 83% está vacunado con una, aunque no es suficiente; pero más del 77% de mayores de 70 y 60 años tienen esquema de dos dosis y los mayores de 50 años superaron el 60% con dos dosis”, dijo.
Tras subrayar que persiste una baja de casos hace doce semanas en la media semanal, lo cual resulta “altamente auspicioso”, el infectólogo llamó a “estar atentos” porque aún se desconoce qué impacto tendrá la variante Delta, “que ya circula de forma comunitaria, aunque no es aún cepa predominante”.
Al mismo tiempo, en referencia a las vacunas contra el coronavirus, Cahn aseguró que es “muy importante generar confianza”.
Ponderan los efectos de las Sputnik V
Investigadores argentinos comprobaron la creciente potencia de los anticuerpos neutralizantes contra el coronavirus tras seis meses de aplicada la vacuna Sputnik V, según una investigación liderada por Andrea Gamarnik, jefa del Laboratorio de Virología Molecular de la Fundación Instituto Leloir (FIL).
Para el estudio se analizaron 1.800 muestras de suero de personas (con y sin infección previa por SARS-CoV-2) que fueron inmunizadas con la primera dosis de esta vacuna y demostró que la capacidad de la vacuna rusa para bloquear todas las variantes del coronavirus aumenta con el tiempo.
“Si bien los anticuerpos disminuyen en cantidad, lo que pudimos observar en este estudio es que la calidad y la potencia neutralizante de los anticuerpos contra el SARS-CoV-2 original y las variantes aumentan con el paso del tiempo a partir de la administración de la vacuna Sputnik V”, dijo Gamarnik, investigadora del Conicet.