El hidrógeno verde es considerado como "el combustible del futuro" y es generado mediante electrólisis a partir de energías renovables como la solar y la eólica, las cuales Argentina tiene un gran potencial para desarrollar proveedores competitivos y crear nuevos empleos.
En el marco de la 26ª Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), la firma australiana Fortescue, realizó una inversión millonaria de US$8400 millones, para la producción de una planta de hidrogeno verde que se ubicará la ciudad de Río Negro, con el objetivo de finalizarla para el año 2024.
Además, esta inversión promete convertir a la provincia patagónica en un polo exportador de hidrógeno verde hacia 2030, y generar más de 50.000 puestos de trabajo, entre directos e indirectos, y cuya producción en una primera etapa estará orientada sólo para la exportación.
El también conocido como hidrógeno renovable o e-Hydrogen se trata de una fuente de energía verde porque, a diferencia de otros combustibles, no produce dióxido de carbono (CO2), principal componente de los gases de efecto invernadero. Por eso, el producto final es 100% sostenible y podría ofrecer una solución ecológica a las industrias más contaminantes, al transporte o mismo para la generación de energía limpia.