El presidente Alberto Fernández aceptó finalmente la invitación de Joe Biden para participar de manera virtual en la Cumbre de Líderes por la Democracia, que el gobierno de Estados Unidos llevará adelante mañana y el viernes, pero que tuvo una suerte de campanazo de largada con un panel sobre el rol de las organizaciones de trabajadores del que participó el ministro de Trabajo, Claudio Moroni.
Biden invitó a más de cien países, aunque hubo selectivas omisiones como China y Bolivia, dos aliados de la Argentina.
Además, incluyó a Taiwán en el listado de participantes, lo que derivó en cuestionamientos del gobierno de Xi Jinping.
De acuerdo a la invitación, los objetivos del foro son “la defensa frente al autoritarismo, el combate a la corrupción y la promoción del respeto de los derechos humanos”, este último un eufemismo que Washington suele utilizar para criticar a los regímenes políticos de Venezuela, Nicaragua y Cuba.
La aceptación de la invitación por parte de Fernández se da en el marco de la crucial negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para refinanciar el préstamo de U$S 44.000 millones tomado por la administración de Cambiemos en 2018.
En lo que será la previa a la exposición de la que participarán los presidentes, hubo un diálogo entre el secretario de Trabajo de los Estados Unidos, Martin Walsh, y su par argentino, Moroni.
En el Gobierno argentino confirmaron a la Nación que la presencia de Moroni es una ratificación de que Alberto Fernández estará en la cumbre.
“El papel vital de las organizaciones de trabajadores en la democracia”, fue el título del panel de ayer.