En nuestro país, los protectores solares son considerados productos cosméticos, no medicamentos, por lo que su precio es fijado libremente por el laboratorio productor y en general, no tienen cobertura por parte de obras sociales o prepagas.
En el Ministerio de Salud se viene analizando la posibilidad de implementar una política de producción de protectores solares para garantizar el acceso, esto remarcó la ministra Carla Vizzotti, en la jornada de este viernes. Por otro lado, aclaró que esta implementación demanda tiempo.
La prevención del cáncer de piel es el objetivo principal de estas acciones ya que, según advierte la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD), es "el más común (de los tipos de cáncer) y, tratado a tiempo, es el que mayor posibilidad de cura tiene".
El médico Andrés Politi, miembro de la SAD, dijo que "históricamente los bronceadores eran productos cosméticos para mejorar el color del bronceado y los protectores solares heredaron esa categorización y no fueron incluidos hasta el presente como medicamentos o dispositivos para la salud a pesar de haber probado ampliamente que reducen la incidencia de cáncer de piel".
Y añadió que desde hace año "nos pronunciamos en forma reiterada sobre la necesidad de incorporar a los protectores solares como medicamentos eficaces para prevenir el cáncer cutáneo (poseen múltiples y complejas moléculas que absorben, reflejan y dispersan las radiaciones solares)" pero "lamentablemente solo existe un proyecto del año 2019 presentado en la Cámara de Diputados que aún no ha tenido tratamiento", añadió Politi.
El especialista aseveró que sería de "gran impacto" la recategorización porque facilita su llegada a beneficiarios de programas oficiales y de obras sociales ya que "el costo es un factor limitante".
Según informaron autoridades del Centro de Profesionales Farmacéuticos Argentinos (CEPROFAR), basado en filtros solares de las principales marcas elaboradas por laboratorios nacionales, entre enero de 2020 y diciembre de 2021 el valor de los protectores subió hasta un 117%.
Para Mercedes Portas, jefa de Departamento de Cirugía Plástica y Quemados en el Hospital de Quemados Dr. Arturo Umberto Illia, el uso de protectores "no solo es por una cuestión estética -que tiene que ver con el fotoenvejecimiento facial porque el sol reseca y deshidrata la piel-, sino que lo más importante es el cáncer de piel".
"Cuanto más blanca es el fototipo de piel, la persona tiene muchas más posibilidades de desarrollar una patología maligna con punto de partida en la exposición solar", advirtió.
Por eso, la médica consideró que es importante tomar conciencia y que "los bloqueantes solares figuren en el PMO, que sean accesibles o incluidos dentro de los tratamientos en personas que lo necesitan por el fototipo de piel o que han tenido algún tipo de lesión por quemadura donde es muy necesario e indicado para el tratamiento debido que el contacto con el sol hiperpigmenta la piel, la tatúa"
La especialista en quemaduras por radiación ionizantes insistió en que "todas las obras sociales deberían contar con eso (el acceso a gratuito a protectores solares), y las prepagas deberían dar grandes descuentos para hacerlo más accesible porque son tratamientos muy prolongados aquellos donde las personas tienen la indicación de no tomar contacto con el sol ni con ninguna radiación".
De acuerdo a las estadísticas del Hospital del Quemado, en la última década hubo un promedio de 702 casos anuales de quemaduras solares, con picos de 897 (2011) o 811 (2016), mientras que el año pasado -debido a la pandemia y la menor afluencia de turistas a playas y otros centros veraniegos- la cifra cayó a 574.
Las camas solares también representan un gran peligro para la salud y, según coincidieron los profesionales consultados por Télam, aumentan el riesgo de padecer melanoma maligno y carcinoma espinocelular, dos formas graves de cáncer de piel.
De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó en el año 2009 a las camas solares a la categoría de cancerígenas de primer grado (junto al tabaco y el arsénico) y en Argentina hay una ley que restringe su uso en menores de edad.
Fuente: Télam.