El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires reforzó los controles de alcoholemia en distintos puntos del territorio porteño para las fiestas de Nochebuena y Navidad, y aunque se registraron menos casos positivos en comparación al año pasado, las inusuales excusas de los infractores volvieron a protagonizar la jornada.
"Pero, mi vida, estamos en las Fiestas. Ya me iba a acostar", fue la respuesta de una joven venezolana tras ser advertida que manejaba con 0,9 gramos de alcohol en sangre, casi el doble de lo permitido (0,5) en el mencionado distrito para vehículos particulares. Nada hizo cambiar de opinión a los agentes, que le retuvieron su auto y la mujer debió pedir un taxi para regresar a su hogar. Publica Perfil.
Luego un hombre sostuvo con ironia que: "Hay que hablar con la gente para que no trate de festejar Navidad, entonces" quien tras haber sido sometido al test, explicó que había estado celebrando con sus familiares. El resultado arrojó un 0,55 en el lector y, además, el individuo no contaba con su licencia de conducir
La administración del jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta instaló 15 puestos en puntos estratégicos de la Capital Federal. Durante Nochebuena y Navidad se realizaron 2.822 controles de alcoholemia de los cuales el 1% dio positivo, lo que representa 29 casos. Este valor es menor al registrado en el año pasado, que fue del 3%.
Por otro lado, fuentes oficiales remarcaron que el 21% de los accidentes fatales registrados en la Ciudad están relacionados con el consumo de alcohol.