La transición de la pandemia a una endemia, es decir a una enfermedad que afecte a regiones con estacionalidad, “es un proceso “ y “las modificaciones de la gestión de los casos y los aislamientos” —que se están dando en Argentina y en el mundo— “son pasitos” en ese sentido, aseguró la ministra de Salud, Carla Vizzotti, quien también describió los desafíos de una cartera clave.
En medio de la tercera ola que atraviesa el país impulsada por la variante Ómicron, que hasta el momento no está produciendo un incremento de hospitalizaciones y muertes proporcional al aumento abrupto de casos, Vizzotti recibió en exclusiva a Télam y mantuvo una larga charla en la que el balance, pero sobre todo los desafíos, fueron el eje central del diálogo.
“Argentina es un país federal, con un sistema de salud muy fragmentado y la pandemia hizo que nos uniéramos como nunca lo hubiéramos hecho si no habría sucedido: el sector público, las obras sociales, el sector privado, las universidades, las obras sociales provincias, las 24 jurisdicciones del país con la nación, todas las instituciones del Estado trabajamos juntos”, puntualizó.
Se ha priorizado la salud, con limitaciones, pero con esa mirada de tratar de que el impacto económico sea el menor posible y cuidando la salud.
“Tenemos 102 millones de dosis, las provincias tienen stock y también hay stock a nivel central, y faltan recibir 37 millones de dosis todavía”, describió e informó que en “las últimas ocho semanas 820 mil personas mayores de 18 años iniciaron sus esquemas. Las medidas que se tomaron al comienzo de aislamiento social, preventivo y obligatorios para fortalecer el sistema de salud fueron fundamentales, sino no hubiéramos podido dar respuesta en la primera ola pero sobre todo en la segunda”.