Las acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street sufrieron este lunes una caída superior al 3 %, en lo que constituyó un comienzo de semana acentuadamente negativo para los activos del país. Al mismo tiempo, el indicador que mide el riesgo país operó por debajo de los 640 puntos básicos, una cifra que aunque relativamente moderada, refleja la cautela de los inversores frente al panorama local.
El retroceso bursátil se produjo en una jornada en la cual los mercados financieros locales no funcionaron normalmente debido a un feriado nacional, lo que no impidió que los ADR’s argentinos se vieran afectados por el clima externo.
Entre los papeles más perjudicados se destacaron empresas como Irsa, que bajó alrededor de 3,1 %, mientras que Globant, Ternium, Banco Macro y YPF también mostraron pérdidas, aunque de menor magnitud. Paralelamente, los bonos soberanos argentinos en dólares registraron caídas de hasta 1,6 %.
El escenario negativo encuentra sus raíces en la falta de definiciones claras sobre el financiamiento externo del país y en los vencimientos que se aproximan en enero de 2026, lo que genera incertidumbre sobre la capacidad de rollover de la deuda. Analistas señalan que la ausencia de señales concretas para mejorar la percepción del riesgo obstaculiza la recuperación de los mercados locales.
En este contexto, pese a que el riesgo país no escapa a niveles de alerta, se mantuvo bajo la barrera de los 640 puntos, lo que podría interpretarse como una ligera contención frente a jornadas anteriores de mayor tensión. No obstante, esta estabilidad parcial no alcanza para compensar la caída de los activos y deja al descubierto la fragilidad del clima financiero en la Argentina.