La situación de Morena Rial dentro de la Unidad Penal N.º 51 de Magdalena genera creciente preocupación en su entorno. Según su abogado, Martín Leiro, la influencer atraviesa momentos críticos tanto a nivel físico como psicológico, en medio de un proceso judicial que mantiene en vilo a su familia.
El letrado aseguró que la joven se encuentra profundamente afectada ante la posibilidad de perder la custodia de su hijo, Amadeo. Tras visitarla en el penal, describió un panorama alarmante: “Morena está esperando lo peor. No la vi bien. Está muy mal en ese lugar”.
Leiro relató que, al llegar a la unidad penitenciaria, encontró a su representada “conmocionada y llorando” luego de una conversación telefónica con Jorge Rial. Debido a su delicado estado, el abogado adelantó que solicitará una evaluación que permita determinar su situación emocional y social actual.
Respecto a las condiciones de reclusión, explicó que Morena lleva diez días bajo prisión preventiva y comparte el pabellón con Florencia Ibáñez, involucrada en un caso criminal conocido. Aunque ambas conviven en la misma área, aclaró que se trata de causas completamente diferentes y que mantienen una relación amistosa.
¿Cómo es la celda donde permanece detenida?
Morena ya acumula más de un mes y medio en el penal, lugar al que fue trasladada tras incumplir las exigencias judiciales que debía respetar luego de una excarcelación previa vinculada a robos en la zona norte del Gran Buenos Aires.
En las últimas horas se conocieron detalles sobre su celda, lo que generó impacto en redes sociales. La joven se encuentra en un área conocida como “buzones”, un sector alejado del resto de las internas. El espacio cuenta con ventana, baño propio, cama de cemento, colchón ignífugo y mantas. Usuarios en plataformas digitales remarcaron el fuerte contraste entre su vida anterior, marcada por lujos y canjes, y las limitaciones actuales, como la falta de privacidad incluso al usar el baño.
También se supo que aún no cuenta con un teléfono móvil, a pesar de que su padre habría intentado acercarle uno.
Entre las reacciones del público, muchos señalaron que su situación es consecuencia directa de no haber cumplido con las pautas impuestas por la Justicia: “No se puede justificar que una mujer salga a robar con un bebé. Podría haber terminado en una tragedia”, expresaron algunos usuarios, sosteniendo que la continuidad de su detención es necesaria.
Mientras tanto, su defensa evalúa nuevas medidas para atender su estado emocional, en un momento que describen como uno de los más difíciles de su vida.