Argentina confirmó la detección de los primeros casos de la variante XFG, popularmente llamada “Frankenstein”, una cepa del COVID-19 resultante de la recombinación de dos subvariantes de Ómicron. Según los registros epidemiológicos, la nueva variante comenzó a aparecer en las semanas 26 y 27, y su presencia creció con rapidez hasta superar el 50% de los casos recientes.
Especialistas señalan que esta versión del virus presenta un patrón sintomático particular, entre los que destacan ronquera, pérdida de la voz, dolor de garganta persistente y cuadros respiratorios leves en la mayoría de los casos.
A pesar de su velocidad de propagación, los reportes internacionales coinciden en que no representa un riesgo adicional significativo para la salud pública respecto de variantes previas. Sin embargo, su avance global motivó que la Organización Mundial de la Salud mantenga a XFG bajo estrecho monitoreo.