La industria automotriz argentina comenzó 2026 con un marcado retroceso en sus principales indicadores, en un contexto de crisis sectorial atravesado por la desaceleración de la actividad, la apertura de importaciones, la pérdida de competitividad externa y un escenario internacional cada vez más exigente.
Según datos difundidos por la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA), el desempeño de enero estuvo condicionado por una menor cantidad de días hábiles, paradas técnicas en las plantas y ajustes productivos para la incorporación de nuevos modelos, aunque estos factores no alcanzan para explicar en su totalidad la magnitud de la caída.
Producción: fuerte retroceso interanual
Durante enero, la producción nacional de vehículos alcanzó las 20.998 unidades, lo que representa:
- Una caída del 20,7% respecto de diciembre
- Un desplome del 30,1% en comparación con enero de 2025, cuando se habían fabricado 30.058 unidades
La cadencia productiva se ubicó en 1.750 unidades diarias, reflejando no solo la menor cantidad de jornadas laborales, sino también adecuaciones en las plantas para la llegada de nuevos modelos, especialmente en fábricas de Volkswagen, Renault y Stellantis en Córdoba.
El presidente de ADEFA, Rodrigo Pérez Graziano, advirtió que los números "reflejan una menor actividad comparada con el mismo mes del año pasado" y subrayó que, para tener un diagnóstico más preciso, "habrá que aguardar el desarrollo del primer trimestre".
Exportaciones: el principal factor de ajuste
El frente externo volvió a ser el talón de Aquiles del sector. En enero, las exportaciones totalizaron 9.759 unidades, equivalentes al 46,5% de la producción mensual, cuando un año atrás representaban el 58,3%.
El dato implica:
- Una caída del 51% frente a diciembre
- Un descenso interanual del 12,3%
- 1.421 unidades menos a América Central
- 1.034 menos a Paraguay
- 436 menos a Chile
- 294 menos a Uruguay
Ventas mayoristas: el único dato que se sostuvo
A contramano de la producción y las exportaciones, las ventas mayoristas mostraron un comportamiento más estable. Las entregas a concesionarios alcanzaron las 34.333 unidades, lo que implicó:
- Una baja del 33,1% frente a diciembre
- Una leve suba interanual del 0,7%
En 2025, los patentamientos habían crecido 47,8%, hasta 612.178 unidades, y las ventas mayoristas 42,6%, pero enero de 2026 dejó señales de agotamiento: según ACARA, los patentamientos cayeron 4,9%, incluso en el que históricamente es el mes más fuerte del año.
Un sector que arrastra dos años de caída
El mal arranque de 2026 se suma a un proceso de deterioro estructural. En 2025, la producción totalizó 490.876 vehículos, un 3,1% menos que en 2024, que a su vez había registrado una caída del 17,1% frente a 2023.
Además de los ajustes por nuevos modelos, el sector enfrentó:
- Discontinuación de productos
- Cese definitivo de producción en algunas terminales, como el caso de Nissan
- Una caída de exportaciones del 10,8% en 2025, hasta 280.589 unidades
Competitividad, impuestos y presión externa
Más allá del debate sobre el tipo de cambio, los ejecutivos del sector ponen el foco en el peso de la carga impositiva, especialmente provincial y municipal, y en la creciente competencia externa, tanto en Brasil -destino de casi el 70% de las exportaciones argentinas- como en otros mercados regionales.
Desde ADEFA remarcaron que, en un escenario internacional marcado por la transformación tecnológica y políticas industriales activas en los principales países productores, resulta clave profundizar el trabajo conjunto con el Estado y la cadena de valor para recuperar competitividad.
Si bien destacaron los avances nacionales en reducción y eliminación de impuestos en los últimos dos años, insistieron en la necesidad de que provincias y municipios acompañen ese proceso, especialmente en los tributos que afectan las exportaciones, al tiempo que se abran nuevos mercados externos.