Un hombre señalado como uno de los colaboradores cercanos del capo narco uruguayo Sebastián Marset fue detenido en las últimas horas en el barrio porteño de Flores. La captura ocurrió en un edificio ubicado sobre Avenida Rivadavia, donde el sospechoso llevaba una vida discreta y casi sin movimientos.
Según la investigación, su rutina terminó jugando en su contra: solo abandonaba el departamento tres veces al día para pasear a su bulldog francés, Robertina. Con esos horarios fijos, los agentes pudieron confirmar su identidad y montar el operativo sin llamar la atención.
El detenido está acusado de participar en el tráfico de dos toneladas de cocaína y vinculado a un ataque con una granada contra una fiscal uruguaya, quien aseguró que se salvó “por 15 centímetros”.
Además, la pesquisa determinó que utilizaba identidades falsas para viajar desde Buenos Aires a Uruguay en Buquebus. Su pareja, conocida como “La Chuna”, también había sido detenida meses atrás por manejar parte del circuito de lavado de dinero desde Montevideo.
El hombre quedó a disposición de la Justicia federal, que ahora busca determinar su rol exacto dentro de la estructura criminal ligada a Marset.