Catamarca quedó en el foco del debate político y ambiental a raíz de la discusión sobre una eventual modificación de la Ley de Glaciares. El tema volvió a la agenda nacional y encendió alertas en la provincia, donde existe preocupación por el futuro de los ecosistemas de montaña y las actividades económicas vinculadas al sector minero.
La normativa vigente protege glaciares y ambientes periglaciares, impidiendo que se desarrollen emprendimientos que puedan poner en riesgo las reservas de agua dulce. Sin embargo, algunos sectores impulsan una revisión de la ley para redefinir qué áreas deben ser consideradas estratégicas y cuáles podrían habilitarse para proyectos productivos.
Mientras tanto, legisladores provinciales y autoridades locales analizan los distintos escenarios posibles en caso de que el Congreso avance con una reforma. El objetivo, expresaron, es defender los intereses de la provincia, garantizar la preservación del ambiente y al mismo tiempo no frenar oportunidades de inversión.
El debate continúa abierto y en Catamarca saben que cualquier cambio en la ley tendrá un impacto directo en su territorio, donde la actividad minera y la protección del agua son temas centrales para el futuro de la región.