Omar Rauch, abuelo de Aralí Vivas, la niña de 8 años asesinada en Brinkmann, Córdoba, la semana pasada, reveló detalles inquietantes sobre el ambiente en el que su nieta crecía. En una entrevista con El Doce, Rauch mencionó que en la casa donde ocurrió el crimen se realizaban “fiestas negras”, un hecho que generó alarma en la comunidad.
La pequeña Aralí fue hallada sin vida el viernes pasado en el domicilio familiar, y tras las detenciones de Rocío Milagros Rauch, madre de la niña, Matías Ezequiel Simeone, padrastro, y Cristian Hernán Varela, amigo de Simeone, la investigación parece estar en su fase final. “La investigación está casi concluida”, indicó Rauch, al tiempo que dejó claro que aún se aguarda el resultado definitivo de la autopsia, en particular algunos detalles sobre los órganos de la víctima, que fueron enviados a Córdoba para análisis más exhaustivos.
El abuelo de la niña, visiblemente afectado, expresó su dolor al confirmar que el crimen ocurrió en un contexto extremadamente violento. “Es muy doloroso para mí decir que una criatura fue violada y asesinada. El crimen de Aralí fue en el momento”, dijo, aunque los investigadores no han confirmado oficialmente si la niña fue violada, aunque las pruebas recolectadas sugieren que podría ser cierto.
Rauch también habló sobre la implicación de Simeone y Varela en el crimen, señalando que aunque no se sabe con certeza quién de los dos fue responsable de la violación, ambos están vinculados al trágico hecho. “No sé si vamos a saber algún día cuál de los dos fue el que la violó, pero los dos están implicados en el hecho”, afirmó.
El abuelo explicó además el entorno en el que su nieta vivía, un ambiente marcado por situaciones problemáticas. “Sabíamos de las fiestas negras que se hacían, se hizo esta última vez porque no estaba la madre. Ella no es culpable, pero no es inocente tampoco”, reflexionó Rauch. Además, mencionó que aunque en la casa ya no había drogas, sí podría haberse consumido alcohol, y aseguró haber pedido a Simeone que no bebiera frente a su hija. Sin embargo, aclaró que no tenía detalles sobre lo que ocurría dentro de la casa, ya que solo llegaba hasta la puerta.
Rocío Milagros Rauch, madre de la niña, está detenida desde el 4 de noviembre. Omar explicó que su hija no estaba en la casa cuando ocurrió el crimen porque había ido a los tribunales a pedir la cuota alimentaria para sus hijos, ya que el padre biológico de la niña no se hacía cargo de la situación desde hacía tiempo. “Una vez me la tiró a las 12 de la noche golpeada y me dijo que se cayó y se fue”, relató.
El abuelo también defendió a su hija, asegurando que, a pesar de sus dificultades, Rocío había logrado superar su adicción a las drogas y estaba trabajando en recuperar su vida. “La recuperé de la droga. La misma policía puede decirle quién es ‘la Rocío’ y cómo renegaron con ella”, dijo, destacando que su hija estaba en tratamiento y había pasado por un proceso de recuperación.