Según la investigación, Gutiérrez fue visto saliendo solo del camping Miguel Lillo de Necochea, el mismo lugar donde horas después fue hallado el cuerpo de Débora, semienterrado y con signos de estrangulamiento y golpes.
El hombre, que ya tenía denuncias previas por violencia de género, era señalado por la familia de la víctima como una persona “violenta y manipuladora”. Las cámaras de seguridad del área registraron movimientos clave: se lo observa con una linterna y arrastrando un bulto en dirección a la zona donde finalmente se encontró a la mujer.
Débora, de 38 años y madre de tres hijos, había viajado desde Buenos Aires con la esperanza de recomponer la relación. Sin embargo, los peritajes confirmaron que fue asesinada entre la noche del sábado y la madrugada del domingo.
Gutiérrez permanece detenido y se negó a declarar. La fiscalía avanza con las pericias y la recolección de pruebas para sostener la acusación de femicidio, mientras familiares y amigos de Débora reclaman justicia por una nueva víctima de la violencia machista.