En un contexto de tensión creciente, el Ministerio de Capital Humano, a través de la Secretaría de Trabajo, resolvió dictar la conciliación obligatoria en el conflicto que mantenía el Sindicato de Camioneros, liderado por Hugo Moyano. La medida, que tendrá una vigencia inicial de 15 días prorrogables por cinco más, obliga al gremio a suspender las medidas de fuerza que había comenzado en reclamo por la falta de homologación del acuerdo paritario.
Un conflicto por la pauta salarial
El conflicto se desató luego de que no se lograra un acuerdo en la negociación paritaria del sector. El sindicato había alcanzado un incremento salarial del 8% para el trimestre diciembre-febrero, pero las autoridades laborales rechazaron homologarlo al considerar que superaba la pauta oficial del 1% mensual prevista para comienzos de 2025.
“No hay acuerdo y entonces se tomarán las medidas que correspondan”, expresó Jorge Taboada, secretario adjunto de la Federación Nacional de Trabajadores Camioneros, tras una reunión fallida con el Ministerio de Trabajo. Posteriormente, el gremio emitió un comunicado anunciando acciones directas en todas las ramas del convenio colectivo y responsabilizando al gobierno nacional por las consecuencias.
Intervención del Gobierno
La conciliación obligatoria, dictada el viernes, implica la suspensión inmediata de las medidas de fuerza y la reanudación de las negociaciones en un intento por destrabar el conflicto. Según fuentes oficiales, la resolución busca garantizar la continuidad del transporte de cargas, un servicio esencial para la economía y el abastecimiento en el país.
Antecedentes similares
El caso de los camioneros no es un hecho aislado. A comienzos de esta semana, un conflicto similar se registró con el sindicato de conductores de trenes, La Fraternidad, que había anunciado un paro de 24 horas. En esa ocasión, el Gobierno también intervino dictando la conciliación obligatoria para evitar la paralización del transporte ferroviario.
Próximos pasos
En los próximos días, las partes deberán sentarse nuevamente a la mesa de negociaciones bajo la supervisión de la Secretaría de Trabajo. Durante este período de conciliación obligatoria, tanto el gremio como las empresas deberán abstenerse de adoptar medidas que intensifiquen el conflicto.