La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) lanzó un paro nacional en respuesta a un escenario que consideran crítico para el empleo público. La medida se fundamenta en tres reclamos centrales: el rechazo a la reforma laboral que el Gobierno presentará en las próximas horas, la reapertura de paritarias con recomposición salarial y la preocupación por un posible recorte en organismos descentralizados, que podría afectar aproximadamente al 10% de los trabajadores.
Según el sindicato, entre las dependencias en riesgo se encuentran la Oficina Anticorrupción, el Indec, el Conicet, la Coneau, el ARCA, el Archivo General de la Nación, Anses, Conadis, Enargas, Enre, el INTA, el INTI y el Enacom. La posibilidad de ajustes en estas instituciones encendió las alarmas y aceleró la convocatoria a la protesta.
En la Ciudad de Buenos Aires, los trabajadores realizarán retiros de los lugares de trabajo desde las 10.30 para movilizarse hacia el centro porteño. La tensión aumentó luego de que se confirmara que este 9 de diciembre el Gobierno dará a conocer la reforma laboral trabajada en el ámbito del Consejo de Mayo. Aunque aún no se difundió el texto completo, trascendió que incluirá modificaciones en vacaciones, indemnizaciones y despidos. Desde el Ejecutivo aseguran que la propuesta buscará una línea moderada para sumar apoyos en el Congreso.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, será quien presente oficialmente el paquete de cambios luego de la reunión del Consejo de Mayo, prevista para las 13.30 en Casa Rosada. La modernización laboral figura como uno de los proyectos centrales para ser tratados en sesiones extraordinarias, y el Gobierno aspira a lograr su aprobación con respaldo clave en el Senado.