El Gobierno nacional reiteró que continúa trabajando de manera activa para lograr la liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido en Venezuela desde diciembre del año pasado, y remarcó que el objetivo central es su regreso al país.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, señaló que la situación del efectivo “es profundamente dolorosa” no solo para su familia, sino también para la Gendarmería Nacional y para el conjunto de los argentinos. En ese marco, subrayó que desde el momento de la detención se sostienen gestiones diplomáticas e institucionales de forma permanente.
“Hay un trabajo continuo desde hace más de un año. Existen canales abiertos y el objetivo es claro: que Nahuel vuelva a la Argentina”, expresó la funcionaria, quien además destacó la importancia de manejar el caso con prudencia y reserva para no poner en riesgo la integridad del gendarme.
Monteoliva también indicó que, pese a los recientes acontecimientos políticos en Venezuela y a la detención de Nicolás Maduro en un operativo militar de Estados Unidos, no se registraron cambios en la situación de Gallo, quien continúa detenido en las mismas condiciones que al inicio del caso.
Nahuel Gallo es cabo primero de la Gendarmería Nacional Argentina y fue detenido el 8 de diciembre de 2024 tras ingresar a Venezuela desde Colombia por el Puente Internacional Francisco de Paula Santander, en el estado de Táchira. El viaje tenía como finalidad visitar a su pareja, María Gómez, y a su hijo de dos años, quienes se encontraban en el país por una situación familiar.
Oriundo de Catamarca, Gallo presta servicio en el Escuadrón 27 de “Uspallata”, en la provincia de Mendoza, y al momento del viaje se encontraba de licencia anual con autorización de la fuerza. Según el testimonio de su pareja, tras una revisión de su teléfono celular, las autoridades venezolanas decidieron su detención al encontrar mensajes críticos hacia el gobierno chavista.
El caso continúa bajo seguimiento del Gobierno argentino, que insiste en la liberación inmediata del gendarme y en el respeto a sus derechos fundamentales.