El recorte de personal en el sistema de salud continúa siendo una de las medidas más controvertidas del Gobierno. En un nuevo golpe a los trabajadores de la salud, el Ejecutivo anunció ayer más de 200 despidos en el Hospital Bonaparte, lo que forma parte de un total de al menos 1.400 ceses de contratos de médicos en hospitales públicos de todo el país.
Desde la clínica de Parque Patricios, donde también se ha visto afectada la capacidad operativa, los trabajadores denunciaron que esta decisión deja a las instituciones con la mitad del personal necesario para su funcionamiento. "Nos deja con la mitad del personal. Eso tiene como consecuencia la falta de capacidad operativa. Ahora mismo no tenemos guardia", alertaron los afectados.
El Hospital Bonaparte, especializado en salud mental y adicciones, se enfrenta a una situación crítica. Ante la falta de personal, no puede ofrecer servicios de guardia, lo que compromete seriamente su capacidad para responder a situaciones urgentes o descompensaciones de los pacientes. "Ante cualquier descompensación, nosotros no tenemos capacidad para abordarla", indicó un trabajador del hospital, que destacó que hace apenas unos meses, la institución estuvo en riesgo de cierre por una excusa de reestructuración. Sin embargo, la resistencia de los trabajadores logró mantenerlo operativo.
Los despidos, que afectaron a psicólogos, psiquiatras, médicos clínicos, farmacéuticos, odontólogos y enfermeros, fueron comunicados de manera sorpresiva a través de telegramas, lo que dejó en shock a los empleados del Bonaparte. "Son alrededor de 200, de un total de 500 trabajadores. Nos dejan con la mitad del personal", explicó un miembro de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), organización que convocó una asamblea pública para visibilizar la situación y exigir la reincorporación de los despedidos.
Una de las profesionales afectadas, una psicóloga que lleva años trabajando en el hospital, expresó su dolor y frustración: "Amo trabajar en este hospital, dejo todo aquí. Me parece absolutamente injusto. Los pacientes no tienen otro lugar con la calidad humana con la que se atienden aquí". La médica despedida apeló a las autoridades: "Les pido que tengan en cuenta a los pacientes, por favor", subrayó, con un tono de preocupación por las consecuencias que esta medida tendrá en quienes reciben atención en el hospital.
Con estos nuevos recortes, la crisis en el sistema de salud parece profundizarse, afectando tanto a los profesionales como a los pacientes, quienes temen por la calidad y continuidad de la atención que reciben.