Las exportaciones argentinas alcanzaron un valor de US$ 2.398 millones, gracias al crecimiento exponencial de ciertos productos “premium”. Un estudio de la Subsecretaría de Mercados Agropecuarios e Inserción Internacional identificó 53 bienes agroindustriales que registraron su mejor desempeño exportador en siete años.
Estas ventas corresponden a un total de 534.914 toneladas y reflejan un salto interanual del 32% en valor y del 18% en volumen. El precio promedio por tonelada de la canasta de estos productos se ubicó en US$ 4.482, lo que evidencia la creciente demanda de bienes con valor agregado.
Entre los rubros más destacados se encuentran las semillas, aceites esenciales (como el de cítricos y la jojoba), carnes de alta calidad, lácteos, moluscos congelados y vinos espumosos. Algunos productos marcaron incrementos sorprendentes: el aceite esencial de naranja creció un 357%, la lana lavada un 147%, el aceite de jojoba un 125% y el vermut un 85%. También mostraron alzas significativas el jugo de naranja (+45%), el tabaco sin desvenar (+37%) y las pasas de uva (+22%).
Otros productos que impulsaron este crecimiento incluyen queso (tanto de pasta dura como blanda), miel, dulce de leche, conservas de pescado, cera, panificados dulces, orégano y tabaco. Estas exportaciones provienen de diversas regiones del país y reflejan una estrategia de diversificación y sofisticación de la oferta nacional.
El crecimiento sostenido también se apoya en políticas impulsadas desde el sector público: simplificación de trámites, reducción de retenciones y apertura de nuevos mercados —hoy con más de 125 destinos habilitados—. Productores e industrias han fortalecido sus estrategias exportadoras para aprovechar las oportunidades globales.
Este escenario de mayores divisas y mayor complejidad productiva sugiere que la agroindustria argentina no solo está consolidando su presencia internacional, sino también posicionándose como un actor competitivo en los segmentos de mayor valor agregado.