Un hombre de 41 años fue condenado a 10 años de prisión en Salta por abusar sexualmente de su hija con retraso madurativo durante varios años, mientras la joven era menor de edad. Según indicó el Ministerio Público Fiscal salteño, los hechos comenzaron cuando la víctima tenía entre 12 y 13 años y se prolongaron hasta que su madre detectó el abuso.
La denuncia surgió después de que, el pasado 2 de abril, la madre revisara el celular de su hija y advirtiera la presencia de stickers de contenido sexual en WhatsApp. La joven confesó en ese momento los abusos con acceso carnal, indicando además que el acusado le pedía mantener silencio bajo amenazas, asegurándole que su madre lo echaría de la casa si contaba lo sucedido.
El caso fue presentado por el fiscal Ricardo Espilocín de la Unidad de Delitos Contra la Integridad Sexual 2 ante la Sala II del Tribunal de Juicio del Distrito Judicial del Centro, bajo la carátula de “abuso sexual con acceso carnal continuado agravado por el vínculo, la guarda y la convivencia”.
El juez Eduardo Sángari dictó la condena con prisión efectiva y dispuso la extracción de material genético del imputado, a cargo del Servicio de Biología Molecular del Departamento Técnico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), como medida complementaria para futuras investigaciones.