Desde su implementación en 2019, el sistema Alerta Sofía fue activado en ocho oportunidades en la Argentina, con el objetivo de difundir de forma masiva la imagen e información de menores desaparecidos y acelerar su localización.
La última activación se produjo por la búsqueda de Esmeralda Pereyra López, la niña de 2 años desaparecida en la ciudad de Cosquín, Córdoba, cuyo caso moviliza a un amplio operativo y mantiene en vilo a la comunidad.
A lo largo de estos años, varios de los episodios en los que se utilizó esta herramienta lograron resolverse favorablemente, con la aparición de los menores tras intensas tareas de rastrillaje y la difusión pública del caso.
Sin embargo, existen situaciones que aún permanecen abiertas y siguen siendo emblemáticas a nivel nacional. Entre ellas se encuentran las desapariciones de Lian Flores en Córdoba, Loan Danilo Peña en Corrientes, Guadalupe Lucero en San Luis y Sofía Herrera en Tierra del Fuego.
Uno de los antecedentes más recordados es el de una bebé recién nacida que había sido sustraída de un hospital en Salta, y que pudo ser encontrada gracias a la viralización de su búsqueda.
El programa Alerta Sofía fue creado como un mecanismo de respuesta rápida y está integrado por un comité conformado por organismos nacionales vinculados a la seguridad, la justicia y la protección de la niñez.
Su activación implica la difusión inmediata en medios de comunicación, redes sociales, rutas y sistemas digitales, con el fin de ampliar el alcance de la búsqueda y generar colaboración ciudadana.