La Administración Nacional de Alimentos, Medicamentos y Tecnología Médica dispuso la prohibición de una amplia lista de productos de uso cotidiano que incluyen cosméticos capilares, perfumes artesanales, artículos de limpieza y una pasta dental, al detectar que no cuentan con la debida autorización sanitaria.
Las medidas quedaron formalizadas a través de distintas disposiciones publicadas este jueves, mediante las cuales se ordenó retirar del mercado productos considerados ilegítimos, ya que no están inscriptos ante el organismo y no se pudo identificar con certeza el lugar donde fueron elaborados ni las condiciones en las que se produjeron.
Entre los artículos alcanzados por la prohibición figuran numerosos productos capilares de la marca Shine Hair, como biotina, células madre vegetales, keratina líquida, shampoos, acondicionadores, tratamientos con ácido, botox capilar y otros preparados, todos ellos sin datos de inscripción sanitaria en su rotulado.
También se prohibieron los llamados “perfumes de autor” o “perfumes artesanales” de la marca Zentidos, debido a que no presentan información oficial que respalde su elaboración ni su seguridad, por lo que solo podrían comercializarse una vez regularizados.
En el rubro odontológico, la ANMAT ordenó retirar la pasta dental “Escudo reparador de caries ODONTIC”, marca Nudenta, al constatar que no cumple con los requisitos de registro exigidos para este tipo de productos, lo que impide garantizar su eficacia y seguridad.
La lista incluye además productos domisanitarios elaborados por la firma Química C.E.A., cuya fabricación y comercialización quedaron suspendidas hasta tanto se regularice su situación. El organismo advirtió que se desconocen las condiciones de manufactura, lo que impide asegurar su inocuidad.
A esto se sumó la prohibición del jabón líquido higienizante marca Plus, elaborado por Química El Regreso S.R.L., y una extensa nómina de productos capilares de la marca Mumytalooks, entre ellos shampoos, mascarillas, cremas, tratamientos plex, alisados, sérums, protectores térmicos y nutriciones capilares, muchos de ellos sin información completa sobre su origen.
Desde el organismo sanitario remarcaron que la decisión apunta a proteger a los consumidores frente al uso de productos cuya formulación, ingredientes y procesos de elaboración no pueden ser verificados, lo que representa un riesgo potencial para la salud.