Un nuevo episodio de violencia se registró en torno a la causa por el crimen de Ángel, de 4 años, en Comodoro Rivadavia. La madre del menor, detenida e imputada en el hecho, fue atacada por otras reclusas dentro del establecimiento penitenciario.
Según trascendió, la agresión ocurrió en el interior de la unidad carcelaria y obligó a la rápida intervención del personal de guardia para frenar el incidente. Como consecuencia, la mujer fue trasladada a la enfermería para recibir atención médica, aunque no se difundieron detalles sobre la gravedad de las lesiones.
El episodio suma tensión a una causa que ya había generado fuerte impacto social. El niño, identificado como Ángel, murió tras recibir golpes, y la autopsia reveló múltiples lesiones, especialmente en la zona de la cabeza.
Además, el caso estaba atravesado por antecedentes que habían encendido señales de alerta, como denuncias previas y el deseo expresado por el menor de permanecer con su padre.
Mientras avanza la investigación judicial, el hecho dentro del penal vuelve a poner el foco en el clima que rodea a casos de alta sensibilidad y en las condiciones de seguridad dentro de los establecimientos carcelarios.