El informe preliminar de la autopsia a Sofía Devries, la joven de 23 años que murió tras realizar una práctica de buceo en Puerto Madryn, confirmó que el fallecimiento se produjo por asfixia por sumersión, es decir, ahogamiento.
El cuerpo fue hallado sin vida este miércoles luego de intensos operativos de búsqueda encabezados por la Prefectura Naval Argentina en la zona costera.
De acuerdo a los resultados forenses, no se detectaron signos de criminalidad ni lesiones compatibles con la intervención de terceros, un dato clave para la investigación. La autopsia estuvo a cargo de la médica forense Vanina Botta.
No obstante, el Ministerio Público Fiscal provincial informó que la causa continuará en etapa investigativa para determinar si existió alguna eventual falta a los deberes de cuidado por parte de terceros o si el hecho respondió a una contingencia propia de la actividad de buceo.