La madrugada del sábado en Pinamar quedó marcada por un violento episodio que vuelve a encender las alarmas por la agresividad juvenil. Un adolescente de 17 años fue atacado salvajemente por una patota y hoy pelea por su recuperación en terapia intensiva.
El hecho ocurrió cerca de las 5:30, en un estacionamiento próximo al muelle. La víctima, identificada como Thiago, se encontraba conversando con dos amigos cuando un grupo de al menos seis jóvenes comenzó a hostigarlos verbalmente. Sin mediar provocación, los agresores pasaron de los insultos a los golpes, descargando la mayor violencia sobre el adolescente.
Pese a que sus amigos intentaron defenderlo, Thiago recibió una paliza que le provocó fractura y hundimiento de cráneo, además de un hematoma cerebral no quirúrgico. La llegada de un móvil policial provocó la huida de los atacantes, que hasta el momento no fueron identificados.
El joven fue trasladado inicialmente al Hospital Municipal de Pinamar y luego derivado al Hospital Bicentenario de Esteban Echeverría, en Buenos Aires, para recibir atención especializada. “Le dieron una paliza terrible. Está en terapia intensiva, con la cara totalmente hinchada”, relató su madre, Lucía, en declaraciones televisivas.
La causa quedó en manos del fiscal Juan Pablo Calderón, quien ordenó medidas urgentes para dar con los responsables del ataque.