Después de 448 días de incertidumbre, el gendarme argentino Nahuel Gallo regresó este lunes al país y protagonizó un emotivo reencuentro con su esposa e hijo en el Aeropuerto de Ezeiza, tras haber estado detenido de manera prolongada en Venezuela.
El operativo de liberación y traslado, gestionado en buena parte por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) junto con la Federación Venezolana de Fútbol, permitió que Gallo viajara a bordo de un avión privado vinculado a la dirigencia del fútbol argentino.
Sin embargo, la senadora y exministra de Seguridad Patricia Bullrich celebró la noticia con un video con música épica en sus redes sociales en el que destacó el regreso del gendarme, pero omitiendo cualquier mención al papel que tuvo la AFA en la liberación y el traslado del gendarme.
El contraste quedó en evidencia en las repercusiones mediáticas del caso: mientras dirigentes de la AFA, como Claudio “Chiqui” Tapia, resaltaron el trabajo institucional en la gestión del operativo humanitario, desde algunos sectores del Gobierno nacional se limitó el reconocimiento público a las gestiones del fútbol, dando más visibilidad a las celebraciones individuales.
La llegada de Gallo a suelo argentino marcó el final de un capítulo de conflicto diplomático y polémica mediática, con el deporte y la política entrelazados en el análisis de cómo se consiguió la libertad del gendarme.
[
]Nahuel Agustín Gallo, Cabo Primero de la Gendarmería Nacional, volvió al país. Hoy está en Argentina, junto a su familia y a su Fuerza. pic.twitter.com/i7wZIdheKF
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) March 2, 2026