Un operativo policial realizado en el barrio porteño de Liniers permitió desarticular un prostíbulo que funcionaba bajo la apariencia de un bar sobre la calle José León Suárez, donde una madre y su hijo explotaban sexualmente a mujeres en situación de vulnerabilidad.
La investigación se inició a partir de múltiples denuncias de vecinos, que advertían movimientos sospechosos, ingresos permanentes de hombres al local y presuntas irregularidades en el funcionamiento del comercio.
Durante el allanamiento, los agentes rescataron a tres mujeres que eran obligadas a ejercer la prostitución. Todas quedaron a salvo y fueron trasladadas para recibir asistencia médica, psicológica y social.
En el lugar se secuestraron $238.000 en efectivo, una notebook y dos teléfonos celulares, elementos que serán analizados para profundizar la causa.
La principal sospechosa, una mujer de nacionalidad boliviana, y su hijo, un ciudadano argentino, fueron imputados por el delito de trata de personas con fines de explotación sexual, y quedaron a disposición de la Justicia.