Mientras continúa la investigación por la desaparición y hallazgo de la pequeña en Cosquín, la encargada del circo que había sido señalado por vecinos rompió el silencio y aseguró que el grupo está a disposición de la Justicia, aunque atraviesa momentos de tensión y temor.
“Tenemos miedo de que nos usen de perejiles y nos pongan algo”, afirmó la mujer en diálogo con medios locales, luego de que el predio donde trabajaban fuera inspeccionado durante el operativo de búsqueda.
Según explicó, el circo está conformado por cinco integrantes y ya fue revisado por las autoridades, con resultados negativos. Sin embargo, denunció que durante las horas posteriores a la desaparición recibieron amenazas, lo que los obligó a permanecer fuera de sus casillas por precaución.
El grupo había estado en la ciudad el mismo día en que se perdió el rastro de la niña, lo que generó sospechas entre algunos vecinos. Incluso, la madre de la menor manifestó que no pudo ingresar al predio para buscarla, situación que incrementó la incertidumbre en las primeras horas del caso.
Tras un intenso operativo que incluyó más de 100 efectivos, drones y perros rastreadores, la niña fue finalmente encontrada con vida a unos 300 metros del río Cosquín y trasladada a un centro de salud, donde se constató que presentaba lesiones leves.
La causa quedó en manos de la fiscal Silvia Pen, quien por el momento no dispuso detenciones, aunque ordenó diversas medidas para esclarecer lo ocurrido, entre ellas el análisis de teléfonos celulares.
Con el foco aún puesto en determinar cómo se produjo la desaparición, el episodio dejó expuesto un clima de tensión, sospechas y versiones cruzadas, mientras la Justicia intenta reconstruir los hechos.