La mujer está imputada como partícipe necesaria, acusada de haber colaborado con los menores durante el asesinato del adolescente y de intentar destruir pruebas posteriores al hecho.
La defensa de Juárez había apelado la imputación, pero el juez Alejandro Tizón rechazó los argumentos presentados y decidió mantener la medida de prisión preventiva, por lo que la acusada seguirá detenida.
La audiencia se desarrolló en los Tribunales de Santa Fe desde las primeras horas del día y contó con la presencia de Romina Monzón, madre de la víctima, quien expresó su preocupación tras la resolución judicial:
“Es muy perversa y me preocupa muchísimo que esa persona pueda salir a la calle. Ayudó a los menores a destruir pruebas”, sostuvo.
Actualmente, Juárez se encuentra alojada en un penal de mujeres en Rosario, mientras que su hija, de 16 años, permanece en un centro de régimen cerrado para menores. En tanto, los otros dos acusados, ambos de 14 años, fueron declarados inimputables y quedaron bajo seguimiento de organismos de niñez.
Debido a que se trató de una audiencia breve, la imputada no fue trasladada y participó de la misma de manera virtual.