Las autoridades sanitarias confirmaron un nuevo caso importado de sarampión en el país y activaron una alerta dirigida a los sistemas de salud para intensificar la vigilancia epidemiológica. El paciente es un argentino de 29 años, residente en la Ciudad de Buenos Aires, con antecedente reciente de viaje a Filipinas.
El cuadro fue verificado por el laboratorio nacional de referencia y los primeros síntomas aparecieron el 9 de febrero, mientras que la consulta médica se realizó al día siguiente. Durante el período de transmisibilidad, previo a la manifestación de la enfermedad, el hombre participó de un evento en la ciudad bonaerense de Azul y también visitó General Pacheco, donde mantuvo encuentros con familiares y amigos. Actualmente permanece en aislamiento domiciliario junto a su entorno cercano.
La investigación epidemiológica permitió determinar que el contagio se habría producido durante un vuelo entre Manila y Sidney el 27 de enero, donde el paciente estuvo en contacto con un caso confirmado. A partir de esa información, ya se encontraba bajo seguimiento sanitario, y tras la confirmación se reforzaron las tareas de rastreo de contactos y medidas de bloqueo para evitar posibles cadenas de transmisión.
El contexto internacional genera preocupación: en el último año se notificaron más de 247 mil casos en el mundo y en la región de las Américas se registró un fuerte incremento, con miles de contagios en distintos países. Aunque Argentina mantiene su condición de territorio libre de sarampión, el escenario global eleva el riesgo de reintroducción del virus.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite por gotas respiratorias y puede afectar a personas de cualquier edad. Suele manifestarse con fiebre alta, erupciones cutáneas, secreción nasal, tos y conjuntivitis. La vacunación continúa siendo la herramienta más eficaz para prevenir el contagio y sus posibles complicaciones.