En la ciudad de Hernando, en Córdoba, el ternero que formaba parte de la escuela primaria como mascota y herramienta pedagógica desapareció. Lo que comenzó como una sospecha de robo terminó en una escena de crueldad: al revisar el predio descubrieron que el alambrado había sido violado y que el animal ya no estaba.
La tensión creció cuando, durante un rastrillaje, aparecieron restos del animal esparcidos en distintos sectores del pueblo. Luego de seguir el rastro, las autoridades llegaron a una vivienda donde encontraron al ternero ya faenado, en avanzado estado de descomposición. El impacto generó conmoción entre docentes, estudiantes y familias.
La vicedirectora del establecimiento aseguró que el ataque no aparenta haber sido motivado por necesidad alimenticia, sino por una acción de “maldad pura”. Las huellas halladas —un cerco cortado con herramientas— y el estado en que fue encontrado el cuerpo responsabilizan a quienes irrumpieron con intención.
Un hombre quedó detenido bajo sospecha, aunque desde la comunidad educativa sostienen que podría haber más implicados. Mientras tanto, estudiantes y docentes se unen en un fuerte pedido de justicia y protección para evitar que algo así se repita.