Un grave episodio ocurrido en la zona del muelle de Villa Gesell generó conmoción y derivó en una denuncia penal contra un guardavidas, acusado de negarse a auxiliar a un kayakista que se encontraba en peligro y de optar por grabar la situación con su teléfono celular.
El hecho se registró durante la mañana del 25 de enero, entre las 8 y las 10, cuando un kayak volcó en una canaleta y su ocupante quedó a la deriva, expuesto a un serio riesgo de colisión. Lejos de activar el protocolo de emergencia, el trabajador decidió filmar el episodio y expresó frases que provocaron un fuerte repudio social.
En el video, que ya fue incorporado como prueba en la causa judicial, se escucha al guardavidas manifestar su intención de no intervenir de inmediato: “La voy a dejar ahí hasta lo último, que aprenda”, además de reconocer su estado de alteración emocional mientras observaba cómo el kayakista era arrastrado por el agua hacia el muelle.
El material audiovisual también deja en evidencia expresiones despectivas hacia la víctima y la decisión consciente de no brindar asistencia, pese a tratarse de una situación de emergencia acuática.
Desde el Ejecutivo municipal aclararon que el acusado no forma parte del Cuerpo de Guardavidas Municipal, el cual cuenta con protocolos estrictos y capacitación permanente orientada a la protección de la vida. En este caso, se trataría de un trabajador perteneciente a un sector concesionado, por lo que el Municipio dio intervención a los organismos provinciales correspondientes para que se inicie una investigación administrativa.
La denuncia penal apunta a determinar si existió un incumplimiento de los deberes de cuidado, ya que el acusado habría priorizado un conflicto personal —relacionado con la rotura de una sombrilla— por sobre la seguridad del kayakista, exponiéndolo a un peligro innecesario.
La causa quedó ahora en manos de la Justicia, que deberá establecer las responsabilidades penales y administrativas del guardavidas involucrado.