Un brutal presunto femicidio conmocionó a la opinión pública luego de que la policía hallara a una mujer de 31 años muerta con un disparo en el rostro dentro de su propia vivienda. Por el aberrante hecho quedó detenido su pareja, un jubilado de 78 años que intentó instalar la versión de un suicidio para despistar a los investigadores.
El trágico episodio ocurrió en una casa ubicada sobre la calle Elberth al 3200, en la localidad bonaerense de El Talar. Tras recibir una alerta de emergencia, los efectivos del Comando Patrulla se dirigieron al lugar y encontraron el cuerpo sin vida de la víctima, identificada como Villa Altagracia Luisa María De Los Santos, de nacionalidad dominicana.
La mujer estaba tendida boca arriba sobre una cama. A escasos metros del cuerpo, los agentes policiales secuestraron el arma utilizada para cometer el crimen: un rifle calibre .22 tipo carabina.
En un primer momento, el hombre aseguró con firmeza ante los policías que su pareja se quitó la vida. Sin embargo, esa versión se desmoronó por completo tras las primeras pericias realizadas por la Policía Científica en el lugar del hecho.
Los especialistas forenses detectaron que la víctima presentaba un disparo directo en el pómulo izquierdo, una lesión totalmente incompatible con la dinámica de un suicidio planteada por el principal sospechoso. Además, los investigadores constataron que el asesino manipuló la escena del crimen y que el tiempo transcurrido desde la muerte no coincidía con la cronología que relató a los efectivos.
Detenciones e imputaciones
Frente a las irrefutables pruebas y contradicciones, el personal policial detuvo de inmediato al jubilado, quien quedó a disposición de la fiscal Mariela Miozzo, titular de la Unidad Funcional Descentralizada Temática de Género. La causa fue caratulada como “homicidio triplemente calificado por el vínculo, por razones de género y por el uso de arma de fuego”.
En el marco de la pesquisa, la Justicia también imputó al hijo del acusado, un hombre de 49 años, por el delito de “entrega ilegal de arma de fuego”. La investigación confirmó que fue él quien le facilitó la carabina a su padre, el arma homicida que terminó con la vida de la joven.