Romina Monzón, madre de Jeremías Monzón, el adolescente de 15 años asesinado a puñaladas en Santo Tomé, dialogó con medios y expresó su profundo dolor y consternación por el crimen. Según la mujer, los acusados “disfrutaron de matarlo y no se arrepienten”. “La familia está destruida porque el joven ya no existe. Era el primer nieto, el primer sobrino, la luz de todos”, afirmó.
Romina relató que su hijo, que vivía con sus abuelos desde hace años, se caracterizaba por ser un chico amable, con futuro, curiosidad por el mundo y alegría. “En estos días se acercan muchos chicos que se proclaman ‘su mejor amigo’, eso define la magia que tenía”, agregó.
Sobre los responsables, la mujer señaló que son “unos monstruos y violentos, unos psicópatas que disfrutaron lo que hacían, fueron conscientes al premeditarlo, emboscarlo y ejecutarlo, además de manipular su cuerpo y todo lo que hicieron post mortem”.
Monzón reclamó la baja de la edad de imputabilidad en el Código Penal y cuestionó a la Justicia por excarcelar a los menores, criticando también a las familias que los encubren. “Es repugnante leer leyes que protegen a los asesinos, quienes gozan de acceso a redes sociales mientras nosotros perdemos a nuestro hijo”, expresó.
Asimismo, la madre afirmó que busca consuelo en el apoyo de otras familias y en los proyectos legislativos que se debatirán durante las sesiones extraordinarias. “Aceptar que no volveré a compartir comidas, abrazos o charlas con mi hijo me sale carísimo”, lamentó.
En el hecho, Milagros A., de 16 años, se encuentra alojada en un instituto de menores, mientras que otros dos adolescentes de 14 fueron restituidos a sus familias por la normativa vigente. Además, se confirmó el arresto de la madre de la joven de 16 por ser considerada autora intelectual del crimen.