La interna política nacional sumó un capítulo de alto voltaje con las declaraciones del ex presidente Alberto Fernández, quien apuntó directamente contra el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni. En una entrevista concedida a Splendid AM990, el ex mandatario criticó la "crueldad" con la que el funcionario libertario juzgó a la oposición y aseguró que su propia retórica moral se le volvió en contra.
El foco del ataque de Fernández estuvo puesto en las recientes versiones sobre una propiedad de Adorni en un barrio privado. “El problema de Adorni es que pregonó tanto la moralidad que cualquier desliz se vuelve en su contra. Ahora le aparece una casa en un country que nunca declaró; para alguien que juzga tanto al otro, está en un problema”, sentenció el ex jefe de Estado.
Fernández también aprovechó para ironizar sobre el reciente viaje del Jefe de Gabinete a Estados Unidos, calificándolo de "vergonzoso". En ese sentido, marcó una diferencia con su administración al afirmar que, durante su mandato, "ningún familiar se subió al avión presidencial" y desestimó los argumentos oficiales sobre los gastos del traslado, tildándolos de "estupidez".
En otro tramo de la entrevista, el ex presidente se refirió a su situación judicial y a las causas que envuelven al actual Gobierno, mencionando específicamente el caso Libra, al que calificó como un hecho de "proporciones enormes". Fernández cuestionó la doble vara del oficialismo: “Levantan el dedo acusador y apuntan a todos, pero hoy nos gobierna un representante de las corporaciones y no del pueblo”.
Finalmente, el ex mandatario recordó su denuncia contra Mauricio Macri por la deuda de 57 mil millones de dólares con el FMI, argumentando que en aquel entonces no se siguieron los pasos correspondientes. Con estas declaraciones, Alberto Fernández busca retomar centralidad en el debate público, devolviendo los cuestionamientos éticos a un Gobierno que hizo de la "batalla moral" uno de sus principales pilares discursivos.