El Banco Central de la República Argentina continúa fortaleciendo su posición externa y ya superó los US$900 millones en compras de dólares en lo que va de enero. En la última jornada, la entidad adquirió US$80 millones y llevó el nivel de reservas internacionales hasta los US$45.399 millones.
La política de acumulación se enmarca en la denominada “fase 4” del programa monetario, que fija un tope diario para las adquisiciones en el Mercado Libre de Cambios, equivalente al 5% del volumen operado. Bajo este esquema, la autoridad monetaria encadenó 14 ruedas consecutivas con saldo comprador.
El incremento de las reservas no solo responde a la compra directa de divisas, sino también a la revalorización de los metales preciosos. El oro alcanzó máximos históricos y superó los US$4.900 por onza, un factor relevante teniendo en cuenta que el Banco Central mantiene cerca de dos millones de onzas troy en sus activos.
Durante enero, la operación de mayor volumen se registró el día 14, cuando se adquirieron US$187 millones en una sola rueda. Este comportamiento llevó a algunos analistas a señalar que, en determinadas jornadas, la intervención podría haber superado el límite porcentual establecido.
De cara a 2026, las proyecciones privadas estiman que el Banco Central podría sumar hasta US$10.000 millones en reservas, con un eventual incremento de la base monetaria al 4,8% del PBI. En un escenario más favorable, ese monto podría escalar hasta los US$17.000 millones si se fortalece la demanda de dinero.
En paralelo, el presidente Javier Milei ratificó su respaldo al actual esquema de bandas cambiarias y anticipó que el tipo de cambio quedará totalmente liberado una vez que se absorba el excedente monetario. Además, defendió la apertura económica al sostener que la baja de precios derivada de una mayor competencia termina generando empleo en los sectores donde realmente existe demanda.