Las mascotas dejaron de ser solo animales de compañía para convertirse en integrantes fundamentales de muchas familias argentinas. Según distintos relevamientos, ocho de cada diez argentinos conviven con al menos una mascota y nueve de cada diez las consideran parte de su familia.
Argentina se ubica como uno de los países con mayor presencia de perros en los hogares de América Latina, con más de 32 millones de animales de compañía distribuidos en todo el territorio nacional.
En la última década, la población canina registró un crecimiento del 15%, alcanzando cifras que incluso superan a la cantidad de niños de hasta 14 años en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Este fenómeno se desarrolla en paralelo a una marcada transformación social, con una caída de la natalidad del 40% desde 2014, lo que también modificó hábitos de consumo y la forma en que las ciudades se adaptan a la convivencia con animales.
Cada vez es más habitual ver perros en centros comerciales, bares, restaurantes y espacios públicos, mientras aumentan los servicios vinculados al cuidado y bienestar animal.
Especialistas destacan que las mascotas cumplen un rol emocional importante, ya que brindan compañía, afecto y estabilidad en contextos de incertidumbre. Además, su presencia favorece la creación de rutinas, fortalece la responsabilidad y puede mejorar la interacción social de quienes conviven con ellas.
Así, perros y gatos consolidan un lugar central en la vida cotidiana de millones de argentinos, transformándose en mucho más que simples acompañantes: son parte del hogar.