La crisis de seguridad en la provincia de Santa Fe alcanzó un punto límite esta semana. Tras más de siete días de reclamos que culminaron con un acuartelamiento y un ruidoso "sirenazo" frente a la Jefatura de Rosario, el Gobierno provincial decidió intervenir con una oferta económica concreta para desactivar la protesta.
Este miércoles por la mañana, el ministro de Economía, Pablo Olivares, anunció oficialmente que habrá una recomposición salarial inmediata para los uniformados, reconociendo que los ingresos de las fuerzas de seguridad estarán "por encima de la paritaria estatal".
"Estrés" y sobrecarga horaria
El funcionario intentó desmarcar el conflicto de una cuestión puramente política y lo atribuyó al desgaste de la tropa. "El personal tiene una carga horaria muy alta, de 48 horas semanales, pero cuando el servicio lo exige es mayor. Eso genera estrés, que es la raíz central de todo", explicó Olivares.
En una lectura sobre la coyuntura de los últimos años, el ministro argumentó que la policía viene de un proceso de exigencia máxima para combatir el delito en las calles. "Ahora debemos enfocarnos en atender ese problema", sostuvo, validando el reclamo de los efectivos.
Aumento para los rangos bajos
Respecto a cómo se aplicará la suba, Olivares detalló que se destinarán mayores recursos "al personal de seguridad y los rangos subalternos que tienen ingresos más bajos", bajo la lógica de que "a mayor responsabilidad debe haber mayor salario".
Por su parte, el ministro de Seguridad instó a los efectivos que habían pasado a disponibilidad o que se encontraban reteniendo tareas a que se reincorporen de inmediato a sus funciones para garantizar la seguridad pública en las zonas calientes de Rosario y la capital provincial.