La interna del Partido Justicialista en la provincia de Buenos Aires atraviesa un nuevo pico de tensión luego de que referentes de La Cámpora reclamaran públicamente que el gobernador Axel Kicillof mantenga un encuentro con la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner para intentar reorganizar el liderazgo dentro del espacio.
El conflicto se profundizó tras un reciente acto del PJ bonaerense encabezado por Kicillof, donde sectores militantes manifestaron su respaldo tanto a Cristina Kirchner como al mandatario provincial, con consignas que incluyeron pedidos de libertad para la exvicepresidenta y cánticos que lo posicionaron como presidenciable.
Desde el kirchnerismo más cercano a Cristina cuestionaron que Kicillof no haya buscado una reunión directa con la exmandataria y advirtieron que su futuro político podría verse afectado si persiste en esa postura.
En respuesta, desde el círculo del gobernador interpretaron estas presiones como señales de debilidad dentro del cristinismo y sostuvieron que La Cámpora actúa con creciente desesperación frente al escenario político actual.
Aunque Kicillof mantiene públicamente que aún no es momento de discutir candidaturas, distintos dirigentes de peso dentro del peronismo bonaerense, entre ellos la vicegobernadora Verónica Magario y el intendente Mario Secco, comenzaron a impulsar su figura como posible candidato presidencial para 2027.
Pese a las diferencias, el gobernador evitó romper completamente con el liderazgo histórico del kirchnerismo y durante su último acto reafirmó su pertenencia al espacio al reivindicar a Perón, Evita, Néstor Kirchner y Cristina.
La disputa refleja una creciente reconfiguración del peronismo bonaerense, donde el liderazgo futuro y la construcción de poder interno ya generan fuertes tensiones de cara a los próximos años electorales.