La venta de carne de burro en la provincia de Chubut se convirtió en un fenómeno comercial inesperado luego de que la prueba piloto impulsada en Trelew agotara su stock en tiempo récord.
“Lo que se puso al público, que calculábamos que podía durar una semana, se fue en un día; en un día y medio no quedó nada”, explicó el productor rural Julio Cittadini, quien destacó la alta demanda inicial.
La iniciativa, autorizada por el Ministerio de la Producción y con controles bromatológicos, generó interés por su bajo costo y la similitud de sus cortes con la carne vacuna tradicional.
Durante una degustación gratuita realizada en una parrilla local, los cupos también se completaron rápidamente, confirmando la curiosidad del público por esta nueva alternativa cárnica.
El kilo se comercializó a un valor de $7.500, lo que fue señalado como uno de los factores clave del éxito inicial.
Según los impulsores del proyecto, la producción surge como una alternativa ante las limitaciones de la ganadería tradicional en la región patagónica, donde los campos no siempre son aptos para la cría vacuna.
Por el momento, la experiencia no generó controversias entre organismos locales y fue recibida con expectativa en el sector productivo.