Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
El País

Escalofriante: aseguran que Yiya Murano habría cometido más asesinatos

El caso suma un giro inesperado a más de cuatro décadas de los crímenes.

El caso de Yiya Murano, una de las criminales más emblemáticas del país, volvió a generar impacto tras las recientes declaraciones de su hijo, Martín Murano, quien afirmó que podría haber más víctimas que nunca fueron investigadas.

Conocida como la “Envenenadora de Monserrat”, Murano fue condenada a prisión perpetua por asesinar con cianuro a dos amigas y a su prima en 1979, en un caso que conmocionó a la sociedad argentina.

 

Una revelación que sacude la historia

Más de cuatro décadas después, Martín Murano rompió el silencio y aseguró que su madre podría haber cometido al menos otros tres asesinatos antes de los casos que la llevaron a la cárcel.

Según relató, se trataba de mujeres mayores que mantenían una relación de confianza con Murano y que murieron en circunstancias sospechosas tras haberle entregado dinero para supuestas inversiones.

“Había una hipótesis bastante clara sobre otro grupo de tres mujeres mayores, sin familia, que también habían invertido y fallecieron de manera misteriosa”, sostuvo.

 

Un entorno marcado por el horror

El testimonio sumó un dato inquietante: estas mujeres vivían en el mismo edificio donde residía Jorge Eduardo Burgos, el llamado “Descuartizador de Barracas”, quien fue acusado de un brutal crimen en 1955.

El propio Murano recordó haber convivido en ese entorno durante su infancia, marcada por la cercanía con figuras asociadas a algunos de los episodios más violentos de la crónica policial argentina.

 

El modus operandi de la “Envenenadora”

Yiya Murano utilizaba un método basado en la confianza: invitaba a sus víctimas a merendar o las visitaba en sus casas y les ofrecía alimentos o bebidas envenenadas con cianuro de sodio.

Las muertes, en un primer momento, fueron interpretadas como problemas de salud, lo que le permitió actuar sin levantar sospechas inmediatas.

Además, se comprobó que falsificaba recibos para simular la devolución del dinero que previamente había obtenido mediante engaños.

 

Un caso que podría cambiar

Las declaraciones de su hijo reabren interrogantes sobre la verdadera magnitud de los crímenes y dejan abierta la posibilidad de que el historial de Yiya Murano sea aún más extenso de lo que determinó la Justicia.

Murano fue condenada en 1985 a prisión perpetua y murió en 2014, pero su historia, marcada por el engaño y la muerte, sigue generando impacto… y ahora suma nuevos y escalofriantes capítulos.

Seguí a Nuevo Diario Web en google news
Comentarios

Te puede interesar

Teclas de acceso