Un giro tan inesperado como indignante sacudió la investigación por el crimen de Malena Maidana, la joven de 26 años asesinada de diez puñaladas en la localidad bonaerense de Ezeiza.
En la tarde de este martes fueron detenidos un ambulanciero, una enfermera y una médica, acusados de haber robado el teléfono celular de la víctima mientras intervenían tras el brutal ataque. Los tres profesionales de la salud fueron formalmente imputados luego de que el dispositivo fuera localizado en la base operativa donde cumplían funciones.
El crimen ocurrió cuando la joven salió a caminar por el barrio La Unión y fue atacada a puñaladas. Entre sus pertenencias se encontraba su celular, elemento clave para la investigación y que, en un primer momento, no pudo ser hallado entre los objetos secuestrados en la escena.
Ante la sospecha de su faltante, los investigadores activaron el rastreo del aparato. La señal condujo directamente hasta la sala de emergencias donde trabajaban los ahora detenidos. Según la reconstrucción preliminar, el teléfono habría sido tomado en el momento en que los profesionales certificaban el fallecimiento de la víctima.
La causa, que ya estaba marcada por la conmoción que generó el violento asesinato, suma ahora un capítulo que profundiza la indignación social. La Justicia deberá determinar el grado de responsabilidad de los acusados y cómo impacta este hecho en el avance de la investigación principal por el homicidio.