Un diputado libertario salteño se encuentra en el centro de la polémica después de ser echado de Refinor, acusado de ser responsable de la pérdida de 76.000 litros de combustible, un error que en la industria petrolera es prácticamente un crimen de película.
Lejos de aceptar la situación, el legislador ahora reclama su indemnización, mientras la empresa sostiene que el despido fue con “justa causa” y totalmente justificado por la magnitud del desfalco.
El caso generó revuelo en el ambiente político de Salta, poniendo la lupa sobre su desempeño laboral previo a ocupar su banca y dejando a todos preguntándose si, más que diputado, estaba practicando para ser piloto de camión cisterna.